Skip links

Por más partos libres de violencias

En Argentina, al 10% de las mujeres o personas gestantes las discriminaron durante el parto, al 70% la llamaron con sobrenombres, el 41% recibió burlas, al 55% le hicieron sentir que ponía en peligro a su hijo/a y al 27% la amenazaron (OVO, Las Casildas, 2019).

El modo en que los/as adultos/as acompañamos a los/as adolescentes repercute en su salud y la de sus hijos/as. Por este motivo, es fundamental concientizar a los y las adultas que están en contacto con adolescentes acerca de las consecuencias de la violencia obstétrica para así, garantizar el respeto de los derechos de las personas gestantes, los/as niños/as y sus familias en el momento del nacimiento.

En muchos casos, la edad de la persona gestante o de la adolescente que es mamá o del adolescente que es papá profundiza la violencia que ejerce el personal de salud sobre estos jóvenes y la violencia deja marcas psico emocionales y físicas muy profundas que impactan directamente en el vínculo con la o el hijo, la lactancia, la relación con el cuerpo, los procesos sexuales y reproductivos y en la calidad de vida en general (pérdida de autoestima, miedos, etcétera) de la mujer o persona gestante. Además, esto genera que las adolescentes se alejen del sistema de salud reforzando la vulneración de derechos y las barreras de acceso.

Es por esto que queremos recordar la importancia de acompañar a las adolescentes que son madres durante el embarazo, el parto y el período posparto para que tengan una experiencia respetada y en la que accedan a los derechos que les corresponden.

Compartimos el testimonio de Carolina, adolescente que es mamá de Cristian y forma parte del programa de acompañamiento de Jakairá.

Socialmente se piensa que el parto y post parto de una mujer está asociado al dolor, al sacrificio y al sufrimiento, por eso te traemos esta historia de parto respetado donde estuvo presente el consentimiento. Caro y su pareja, estuvieron informados/as, acompañados/as y contenidos/as por quienes ellos/as desearon en ese momento.

Entonces ¿qué podemos hacer para cuidar a los y las adolescentes?

  • Sensibilizarnos como adultos/as que trabajamos con adolescentes para fortalecer una mirada empática.
  • Acompañar desde las instituciones de salud reconociendo las singularidades de cada adolescente.
  • Compartir buenas prácticas con colegas, socializar información actualizada con los equipos y denunciar la violencia. 
  • Brindar información a los y las adolescentes acerca de sus derechos (sobre todo lo que respecta a la Ley de Parto Humanizado).

El modo en que los/as adultos/as acompañamos a los/as adolescentes repercute en su salud y la de sus hijos/as. Hagamos cumplir la Ley de Parto Humanizado que garantiza el respeto de los derechos de las personas gestantes, los/as niños/as y sus familias en el momento del nacimiento. 

Si sos adolescente mamá o papá, estás embarazada, o conocés a alguien que lo esté te esperamos en Jakairá, un programa que acompaña a adolescentes que son madres y padres y a sus hijos e hijas. Ingresá a www.fundacionkaleidos.org/jakaira. En Jakairá, hacemos equipo con vos.

Si necesitas asesoramiento o queres hacer una denuncia podés comunicarte de manera gratuita las 24 hs., los 365 días, al 144.

– POR MÁS PARTOS LIBRES DE VIOLENCIAS –

Este material se hizo con el apoyo de Giving Joy.

Compartir
Laboratorio "Queremos más E.S.I.": anotate hasta el 17 DE JUNIO
This is default text for notification bar