
92% de las egresadas del programa usa métodos anticonceptivos ya sea de corta o larga duración.
En las comunidades en las que trabajamos, el embarazo no intencional en la adolescencia (ENIA) está atravesado por múltiples problemáticas sociales como la falta de educación sexual integral y la violencia de género, por eso, es clave la restitución inmediata de derechos en la población objetivo y el trabajo en la prevención del ENIA.

Jakairá se convirtió en un proyecto de referencia en la región generando puentes entre la adolescencia y la primera infancia, a través del acompañamiento de adolescentes que son madres y padres. El principal objetivo del programa de atención gratuita es acompañar a estos/as adolescentes y trabajar por la restitución de sus derechos y los de sus hijos e hijas.
Nuestro compromiso con la primera infancia no es solo una decisión técnica: es una apuesta ética y política por construir comunidades más cuidadoras. Por eso, trabajamos desde el territorio, cerca de las infancias, sus familias y quienes las acompañan.
Sabemos que intervenir en esta etapa temprana de la vida no solo impacta en el presente de cada niña y niño, sino que también abre la posibilidad de cortar con los ciclos intergeneracionales de pobreza y exclusión. Acompañar a la primera infancia es, también, acompañar procesos de transformación social profunda.

92% de las egresadas del programa usa métodos anticonceptivos ya sea de corta o larga duración.
50% de las egresadas de Jakairá pudo obtener su título secundario y el 65% tiene trabajo.
93% de sus hijos/as asiste a los controles médicos y el 95% están escolarizados/as.

