Skip links

Comienzan las clases y hay que garantizar que las adolescentes que son mamás y los adolescentes que son papás puedan continuar sus estudios

Por tercer año consecutivo, lanzamos junto a Cimientos una campaña para generar conciencia sobre la importancia de acompañar a adolescentes mamás y papás en sus trayectorias educativas.

Solo 4 de cada 10 adolescentes que son madres terminan la escuela secundaria y el 30% de las jóvenes que interrumpen la escuela lo hacen por embarazo o maternidad.

La maternidad en la adolescencia es una de las principales causas en la desvinculación educativa. Y cuando una adolescente interrumpe la escuela, sus oportunidades de acceder a un empleo formal se reducen drásticamente, perpetuando los ciclos intergeneracionales de pobreza.

No solo expresan que la escuela no se adapta a sus necesidades. También hablan sobre los estigmas y prejuicios que hacen que se hagan sentir expulsadas del sistema. Dejan de ser vistas como estudiantes y como adolescentes y pasan a ser «solo una panza». Escuchamos una y otra vez que «no hay lugar para ellas».

¿Y qué pasa con los varones? No hay datos sobre cuántos dejan la escuela tras convertirse en padres, ni sobre cómo la paternidad impacta en sus trayectorias educativas. Ese vacío en las estadísticas también dice mucho.

Comienzan las clases y hay que garantizar que las adolescentes que son mamás y los adolescentes que son papás puedan continuar sus estudios.

Acompañemos a las y los adolescentes que son madres y padres para que ocupen su lugar en la escuela y construyan un futuro lleno de oportunidades. 

Sin acompañamiento no hay derecho a la educación.

Estamos comprometidos/as con esta causa,

Fundación Kaleidos junto a Cimientos. 

Compartir