Además de la identificación de abusos, tal como se registra en la práctica, “la medida más efectiva para prevenir el embarazo en la adolescencia es una intervención multisectorial que combine la ESI y acceso a servicios de salud sexual y reproductiva”, destacó a este medio Alejandra Scialabba, de la Fundación Kaleidos, que trabaja con madres y padres adolescentes para que continúen con sus estudios, ya que el tener un hijo a esa edad incide en la deserción escolar.